vuelvo a las malas cosas,
aunque les llamen buenos hábitos
me quedo colgado del dolor.
Me merezco unas lágrimas,
historias de humor negro,
unos besos a escondidas,
sinceridad a ratos...
Sigo enseñando en cárceles
húmedas y frías,
dónde te miran con deseo
pero sin ganas.
Le daré otras mil vueltas,
y aún me quedarán ganas de otra,
mientras...sigo con el whisky
en la primera esquina.
El loco carioco
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